2020

Hace dos años, escribí una especie de lista breve sobre las cosas que esperaba para ese 2018 que acababa de empezar. Compartí esa lista en mi perfil de Facebook, con la idea de que las personas que la leyeran pudieran reflexionar también sobre sus propios objetivos, sueños y deseos incumplidos para al menos tenerlos más presentes. Aunque más que nada para tenerlos presentes yo mismo y verlos cada vez que entrara, como un recordatorio personal. Me parece oportuno volver a compartirla en este nuevo comienzo de año, con la misma finalidad que aquel día. Puedo decir ahora que mi vida avanzó en esas áreas, en algunas más que en otras, aunque lo realmente importante es no haber dejado que se convirtieran en simples palabras vacías. En haberles dado un significado especial.

Escribí algo que trata sobre mis objetivos para este año nuevo y quería compartirlo.

2018:

  • Este nuevo año no lleva implícitas soluciones mágicas o milagrosas, ni tampoco la promesa de nuevas oportunidades. Sin embargo, yo elijo creer que sí.
  • Elijo creer que los números en el calendario no son sólo eso, números; Sino oportunidades potenciales de ser cada vez más yo mismo.
  • Oportunidades para hacer las cosas mejor y para volverlo a intentar después de cada error; Porque en definitiva los errores me otorgan indirectamente la experiencia necesaria para ser más certero la próxima vez.
  • La oportunidad de perdonar, perdonar de corazón. Sabiendo que todos actuamos en relación a las herramientas con las que contamos en determinado momento; Pero más que nada, sabiendo que el rencor no me sirve mas que como un lastre que llevo por elección propia, y que inadvertida y sigilosamente va menguando mi esencia convirtiéndome en alguien que no soy, en una persona rígida, desconfiada y fría.
  • De ver que el miedo no es más que una reacción ante algo desconocido, y de recordar que nada nace ahí; Que lo que en realidad vale la pena se encuentra detrás de él, y que siempre va a merecer la pena arriesgarse para ganarle terreno a la libertad. Pienso que cada vez que superamos un miedo, nos convertimos en alguien distinto al que solíamos ser.
  • La oportunidad de valorar a las personas de mi vida…Padres, hermanos, amigos, y a todos aquellos con los que tenga la fortuna de coincidir. Entendiendo que su tiempo es tan valioso como el mío, dando espacio a conexiones auténticas, en las que se escucha, se comparte y se aprende recíprocamente; Y en donde la comprensión, el apoyo y la empatía son los ejes centrales.
  • Espero cosas de este año, al igual que muchas personas que tienen asuntos sin resolver y sueños sin cumplir; Pero sobre todo espero de mí. Espero encontrar en mi interior la sabiduría y la fuerza de voluntad necesaria para hacer realidad las cosas que guardo en mi mente y en mi corazón.
  • Porque el año en sí no trae nada consigo, viene completamente vacío; Así que me toca a mí llenarlo con aquellas cosas que quiera ver en él.

UN LUGAR ESPECIAL

Lunes 25 de Noviembre de 2019 :

Me viene a la mente esos paisajes inhóspitos, en donde el blanco suele ser el color predominante gracias al manto de nieve que lo cubre todo. Donde las temperaturas son extremadamente bajas; Un pueblo pequeño de muy pocos habitantes, que se manejan a través de vehículos todoterreno y motos de nieve, y que eventualmente están acostumbrados  a ver y a coexistir con osos polares, que son en definitiva parte del paisaje del lugar y quienes lo vuelven aún más interesante.

Leí que en lugares como el de la imagen, ubicados más al norte del planeta, se pueden pasar, en la época invernal, varios meses sin ver la luz del sol gracias a un fenómeno natural que se conoce como “Noche Polar”; Y en cambio, durante los meses de verano la luz del sol dura 24 hs por semanas enteras, y este fenómeno se conoce como “El Sol de Medianoche”. Esta es una de las cosas que siempre atrajo muchísimo mi atención. Pienso qué locura sería poder vivirlo!.

Las figuras de los osos polares en la imagen junto con el paisaje me hizo acordar de una película que vi hace algunos años, un drama romántico que transcurre en un pueblo de esas características.  En la película, el protagonista principal establece un diálogo , una conexión especial, mística,  justamente con un oso polar en particular, a medida que se desarrolla su historia con la chica que ama. La película se llama Two Lovers And a Bear (“Dos Amantes Y un Oso” en español). Y aunque puede no ser la historia más alegre, es un buen drama si uno puede disfrutar del género plenamente. Más allá de eso, es una historia de amor que vale la pena ver. La recomiendo.

Por otro lado, pienso que me encantaría alguna vez contar con la oportunidad de quedarme unos días en un lugar como ese, en una casa sencilla como la de la imagen, aunque cálida y acogedora en su interior. Un lugar perfecto para hacer una especie de “hibernación”. Para desconectar y relajarse.

Link de información de la película: [Imdb ](https://www.imdb.com/title/tt4412528/)

Artículo sobre la “Noche Polar” y “El Sol de Medianoche”: [BBC](https://www.bbc.com/mundo/noticias-46311000)

Gradualidad y Deliberación

Fecha de fotos: de izquierda a derecha y de arriba a abajo: 23-Oct-2018| 15-Jul-2019| 14-Ago-2018| 28-Ago-2018| 21-Sep-2018| 05-Sep-2018

“Una Luna nueva enseña gradualidad, y deliberación, y cómo uno se da a luz a sí mismo, lentamente. Paciencia con los pequeños detalles hacen perfecto un gran trabajo, como el universo .” – Rumi

Libertad

20 de Octubre de 2017

La imagen me  contagia cierto sentido de libertad e independencia, que no tiene que ver específicamente con el hecho de leer un libro recostado sobre una hamaca en un balcón con vista a la naturaleza un día cálido de verano, sino con la libertad de ser uno mismo, dejando de lado cualquier tipo de inhibición y de prejuicios que uno pueda llegar a tener, y disfrutando del presente plenamente.

Pienso que el objetivo más importante, el de todos, debiera ser si no lo es ya, el lograr conscientemente ser la mejor versión de uno mismo en todos los aspectos posibles, integralmente. Aún con nuestras virtudes y defectos, por supuesto.

Decirlo resulta demasiado fácil, aunque llevarlo a la práctica requiere mucho más de nuestra parte. Hay una frase de Lao Tsé que me gusta mucho, sencilla pero muy cierta: “Un camino de mil millas comienza con un paso”, y creo que esa es la manera de comenzar cualquiera sea nuestro objetivo, primero enfocarnos en los aspectos más simples aunque no por eso menos importantes, y después trabajar sobre lo más “importante” y abarcativo.

Decidir (sueño)

Domingo 08 de Abril de 2018

Era una ciudad moderna, como las de los países del primer mundo, quizá turística y similar a alguna ciudad real. Había un gran puente colgante que cruzaba un ancho río que dividía la ciudad en dos. El puente permitía a los automóviles pasar hacia un lado u otro. Era de noche y me encontraba en alguna casa o departamento con otras personas, puede que fueran tres. Nos conocíamos bien y existía un vínculo fuerte entre nosotros.

Todos nos sentíamos tristes, asustados y ansiosos pues sabíamos que el fin de la humanidad era inminente. Lo que conocíamos conceptualmente como “Fin del Mundo” parecía ser ahora una realidad. La tierra sufriría cambios drásticos a nivel climatológico y esto afectaría a la mayoría de las especies que allí habitaban, y nosotros, los seres humanos, nos llevaríamos la peor parte, la extinción.

Teníamos conocimientos sobre los acontecimientos que se avecinaban ya que las autoridades encargadas lo habían informado a nivel global a través de los diferentes medios informativos. La noticia, a juzgar por cómo nos sentíamos, había sido relativamente sorpresiva para todo el mundo si no es que para la gran mayoría. Tal vez no queríamos creerlo y pensábamos que tendríamos más tiempo. Pero no más tiempo para hacer una cosa en particular, sino para simplemente seguir existiendo. Supongo que aquella incredulidad y negación era puro y simple instinto de supervivencia. Simplemente no podíamos concebir la idea de nuestra propia extinción. Aunque ya no había otra opción más que mirar a aquella amenaza real, casi palpable, que ahora nos miraba de frente. En lo particular sentía el miedo y la desesperación de saber que yo moriría, que todos lo haríamos, y que no había nada que pudiéramos hacer.

Al margen del problema principal, me encontraba en una encrucijada y no sabía qué decisión tomar. La última decisión. Si permanecer en aquel lugar con aquellas personas y pasar nuestras últimas horas juntos, o cruzar aquel puente y dirigirme en dirección a donde se encontraban las personas realmente importantes para mí, mis seres queridos, mi familia. Aunque sabía que si tomaba la segunda opción, puede que aquel cataclismo masivo no me permitiera llegar y me interceptara en el camino, sólo. Pues ese destino se encontraba a algunas horas desde mi ubicación.

Después de meditarlo en profundidad durante unos minutos, tomé la decisión de arriesgarme pese a las probabilidades. Y de cierta manera, entre una amalgama de sentimientos negativos, esa decisión se sintió reconfortante.  

Símbolo de Fortaleza

19 de Octubre de 2017

Lo que me gustó de esta  imagen no fue el lugar que muestra en sí, históricamente hablando, si no simplemente el contraste de grises de una estructura ancestral con un cielo surrealista (al menos en esta imagen, porque la naturaleza en ocasiones nos regala escenarios inesperados).

Reconozco que se trata del “Muro de los lamentos” o “de las lamentaciones”. Gracias a esta imagen sentí curiosidad por conocer un poco más sobre ese lugar y su historia, y de saber por qué es tan importante para los habitantes de Israel e incluso para personas de diferentes puntos del mundo entero, sobre todo para el pueblo judío

“Es el punto religioso de confluencia judía más importante de los últimos 2.000 años y está ubicado en la ciudad asiática de Jerusalén, en Israel. El que conocemos en la actualidad, en realidad es parte del segundo templo de Salomón, construido por el pueblo judío alrededor del año 536 a.C. Es “parte” del templo, ya que en el año 70 d.C., las legiones romanas a cargo del emperador Tito destruyeron parte de él. Sólo una parte del muro externo quedó en pié. Tito dejó este muro para que los judíos tuvieran el amargo recuerdo de que Roma había vencido a Judá (de ahí el nombre del muro)”.

“Más allá de ser considerado como un símbolo de vergüenza, el pueblo judío le atribuyó al muro un significado positivo y esperanzador. Para el pueblo judío el muro simboliza la fortaleza de su gente que aún sigue de pié a pesar de los esfuerzos de sus enemigos por destruirlos. Cuando Dios hizo su alianza con Abraham, dijo que esta sería eterna, asegurando la existencia eterna del pueblo judío. Y su gente se aferra en cuerpo y alma a esta premisa”.

De lo anterior extraigo una reflexión, y es que independientemente de las circunstancias y de si algo es a simple vista negativo o positivo, es uno mismo el que elige el sentido que desea darle a determinadas circunstancias y también teniendo en cuenta que adaptarse a los cambios es clave para no quedarse estancado y poder salir adelante. Y es que esta hasta resulta una actitud evolutiva indispensable.

Algo muy interesante que leí también fue que las mujeres no podían rezar junto con los hombres en el muro de los lamentos por lo que contaban con un lugar separado para hacerlo, y que gracias a “judíos progresistas” interesados en esta causa, ya pueden hacerlo libremente desde el año 2016. (Un avance importantísimo en cuanto al machismo y la desigualdad).

Soledad (sueño)

23 de Julio de 2017:

Me encontraba sentado en la escalera de casa, abstraído y cabizbajo. Me daba cuenta de repente que lo que necesitaba era un poco de soledad; Pero no aquella soledad en la que una persona no interactúa con otras a su alrededor, sino del tipo de soledad en la que nadie sabe quién sos por no conocerte; La soledad de caer temporalmente en el anonimato suspendiendo todos los lazos emocionales frecuentes, para de esa manera reflexionar  con cierta independencia. Aquella soledad y aquel espacio de reflexión, vendrían sin buscarlos, rápidamente, al irme de casa haciendo un viaje hacia un lugar nuevo e inusual, para después volver con todas las piezas del rompecabezas.

* Este sueño tiene que ver más que nada con una necesidad y un deseo que sentía en aquel momento y que hasta el día de hoy sigue vigente con la misma intensidad. Ese “espacio” del que hablaba, creo que puede resultar muy beneficioso para encontrar ciertas respuestas a interrogantes que dan vueltas por mi cabeza. Si bien no espero tener las respuestas a absolutamente todo, hay cuestiones clave en mi vida que necesitan de un examen minucioso y profundo para poder encarar ciertos temas con más integridad. En aquel momento sentía mucha inseguridad e inestabilidad a nivel emocional, y tal vez hacer un viaje hubiera resultado contraproducente. En aquel tiempo hubiera padecido dicho viaje ya que sólo representaba la necesidad de escapar de mi propia realidad. Ahora tiene un significado completamente diferente, y siento que lo disfrutaría muchísimo.

Siesta primaveral de otoño

Me vuelve a contagiar esa paz cada vez…

Fecha de foto: [12|Abril|2019]

Ella es Carla. Apareció en el barrio hace alrededor de unos diez años. Calculo que tendrá entre unos doce y catorce años de edad. Nadie sabe de dónde vino y si alguna vez tuvo familia (dueño). Durante el día se pasea por las calles buscando algo de comer que los vecinos le brinden generosamente,  y también socializando con otros perros. Por las tardes busca la mejor posición en la cuadra para dormir una siesta y aprovechar los cálidos rayos del sol o una reconfortante porción de sombra, dependiendo del clima.

Es una perra “callejera” y libre, que tiene poca tolerancia con las personas desconocidas que eventualmente pasan por la cuadra, supongo que debido a su carácter protector. Aunque es la perra más cariñosa y dócil con aquellos que ya se ganaron su confianza. Si te ve llegar a la cuadra, ya desde unos cien metros de distancia o más, mueve la cola mostrando su alegría.

A veces, por las noches duerme en una cucha ubicada en el patio trasero de casa, sobre todo en las noches frías. Si el frío es mucho, le permitimos entrar a casa, ya que es lo busca ubicándose frente a la puerta delantera hasta que alguien desde dentro se percate de su presencia. Ya adentro, se acuesta cómodamente sobre una alfombra puesta bajo la estufa, en donde duerme tranquilamente…Y hasta ronca. Es la primera vez que mi familia y yo escuchamos a un perro roncar, o al menos al volumen que lo hace. Muy fuerte!. Al principio nos causaba risa pero a estas alturas ya estamos acostumbrados.

A veces pienso que ella fue quién decidió adoptarnos a nosotros y no al revés. Solemos compararla con una perra que tuvimos hace algunos años atrás cuando yo  era un niño. Su nombre era Princesa. Nos sorprende por su parecido físico pero sobre todo por su manera de comportarse, su mirada. La similitud es increíble. Pienso que si existe la reencarnación entonces sin duda es Princesa, aunque en un cuerpo ligeramente diferente.

Pienso que en el pasado, antes de llegar al barrio, tal vez no recibió un trato amoroso. No sé decir si el trato fue necesariamente malo, pero lo noto en su comportamiento al recibir muestras de afecto como podrían ser palabras o caricias, como si necesitara de ese cariño desde hace mucho tiempo y no estuviera acostumbrada a recibirlo. Agradezco que hoy en día se lo podamos brindar, y también que ya forme parte de nuestra familia.

Máscaras

Realizo esta práctica más que nada porque me resulta divertida y dinámica. Me encanta ese sensación de incertidumbre y expectativa al no saber qué escribir hasta que no estoy con la birome y el papel listos, y observando la imagen. Y si bien las imágenes ya representan un contexto determinado, lo que uno piense o imagine de ellas es otra cuestión, y es justamente por ese lado por donde va esto. Por ejemplo: teniendo como base la imagen de una taza, uno puede arrancar con una historia sobre extraterrestres, y aún así no estaría fuera de contexto para nada y el disparador seguiría siendo la taza, ya que es una práctica completamente subjetiva.

Recorto imágenes de diarios y revistas porque también recortar me resulta relajante en cierta medida, ya que disfruto mucho las actividades manuales. De chico también solía dibujar muchísimo, también cosía y hacía muñecos de tela y algunas cosas más que después regalaba. Me gusta también el costado rústico y convencional que significa pegar esas imágenes en una hoja de papel y escribir a puño debajo. Perdería el interés si tuviera que sacar las imágenes de Internet y  escribir con un teclado.  Todo lo que comparto en este blog es primero un manuscrito. Escribirlo antes también me sirve para practicar mi cursiva, porque todavía no me sale como quiero, aunque de a poco va mejorando.  

08|Agosto|2019

Esta imagen me trae a la memoria la escena de una película llamada “El Conde de Montecristo”, basada en la famosa novela homónima de Alexandre Dumás, protagonizada por el actor Jim Caviezel. No recuerdo el año de la película.

Es básicamente una historia sobre venganza, con un amor de por medio; O mejor dicho, una historia de amor, con una venganza de por medio. La venganza de un hombre que es traicionado por su mejor amigo y confinado al aislamiento de por vida. Dado por muerto y alejado de todos y de todo lo que alguna vez conoció. Es también una historia sobre la esperanza, que deja cierta sensación de no darse por vencido más allá de las circunstancias, y sobre luchar por aquello que uno cree que merece. La recomiendo mucho. Es una película que podría ver cientos de veces y siempre con el mismo entusiasmo.

En la escena, una multitud con máscaras y antifaces celebran en las calles un acontecimiento importante. Gente bailando y riendo, y un aire de júbilo y de fiesta llenando el espacio. Recordé eso porque siempre llamó mi atención, de películas sobre todo, las fiestas que se llevaban a cabo en grandes palacios pertenecientes a la realeza, con música, vestimenta, bailes de la época y  personas usando ese tipo de máscaras. Me gustaría saber cómo eran esas celebraciones en aquel tiempo. Sentir qué tipo de aire se respiraba. La energía del ambiente. Experimentarlo en primera persona. También me resulta interesante ese juego en el cual  las personas no supieran quiénes estaban detrás de esas máscaras, hasta que uno mismo decidiera revelar su identidad. 

Por otro lado, relaciono ese juego con el temor del ser humano a mostrarse tal cual es en toda su dimensión, con sus defectos y virtudes, completamente original. Pienso que en diferentes medidas la mayoría compartimos ese mismo miedo. El miedo a que “el otro” nos vea y nos lea como a un libro abierto. Algunos por ciertas inseguridades personales y otros tal vez por la desconfianza en la otra persona, por el daño que nos pueda llegar a causar, o por el daño que nos causaron en el pasado.

Porque mostrarse tal cual uno es, es también dejar caer esa “máscara” que tan acostumbrados estamos a usar. Pero vemos esa posibilidad como el quedar expuestos a sentirnos vulnerables y temerosos a las críticas y al rechazo por parte de los demás. Pensamos que ser uno mismo a veces nos puede jugar en contra, pero creo y siento que en el fondo tenemos la certeza que es todo lo contrario, y que esa es la única manera de ser felices y de sentirnos realmente plenos

  • Algunos datos:

* La película es del año 2002.   [ Información sobre la película acá: ](IMDB)

* […] La moda de las máscaras se difundió por toda Europa, sobre todo en la forma del baile de máscaras. En París, desde principios del siglo XVIII, el carnaval se convirtió en una sucesión de bailes de disfraces que daban diversión a miles de personas durante noches enteras […] . [ Artículo completo acá: ](National Geographic)                                           

Baño de sol

Después de tomar la foto, me quedé observándolo unos minutos, disfrutando su desenfado y su armonía al recibir la luz del sol.

* Fecha de foto: 22|Agosto|2018

[…]Como los santos más sabios, los gatos viven cada momento como si fuese todo nuevo. La gata me miró con total atención. “Yo, y los de mi especie, tenemos presencia porque estamos completamente presentes. Aquí y ahora. ¿Puedes tú decir lo mismo?”[…]

Extracto del libro “Inteligencia Espiritual” de Dan Millman.

Un Viajero Y La Relatividad Del Tiempo

Siguiendo la línea de la entrada anterior…

19 de Octubre de 2017

Lo primero que surge en mí al mirar esta imagen son ganas de ser un turista, un viajero que recorre el mundo con la actitud y la mirada de un niño, independientemente de la edad que tenga aquel viajero; Y con esto me refiero a las ganas de ver, de descubrir cosas nuevas a las habituales, de explorar, manteniendo la curiosidad y la capacidad de asombro siempre intactas, tal como cuando uno era un niño, pero que a veces al crecer dejamos menguar para actuar nuestro papel de adulto serio y responsable.

La imagen no hace más que mantener vivo el deseo que ya existe en mí, y muestra solo uno de los tantos escenarios con los que quisiera cruzarme alguna vez; En este caso, ruinas de alguna civilización antigua que ya no existe, y detrás de ellas, las historias individuales y colectivas de las personas que allí habitaron alguna vez.

Me hace pensar sobre la relatividad del tiempo y la transitoriedad de las civilizaciones, más allá de la extensión de sus territorios o del poder político o económico que poseyeran.